Foto: Alejandro Carrascal Carranza

Autoría: PhD Nilton Deza, investigador RENACYT (Registro Nacional Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica)

Fecha: Martes, 13 de octubre de 2026

El represamiento de Itaipú, construido por los gobiernos de Brasil y Paraguay, fue la mayor hidroeléctrica del mundo hasta que China empezó la construcción de megarreservorios con Tres Gargantas y otros más en los ríos Yang Tse Kiang, Hoan Ho, así como otras vías fluviales. Brasil aprovechó las necesidades de Paraguay en ese momento. Ahora, Brasil tiene electricidad gratuita mientras que Paraguay paga el préstamo que le hizo el hermano mayor.

Grandes reservorios ya no son la solución para muchos países por los altos costos económicos y ecológicos que suponen. China lo sabe. Sin embargo, su crecimiento se apoya en la destrucción de la naturaleza. En este sentido, no hay que olvidar que superó a Estados Unidos como principal emisor de gases de efecto invernadero.

Grandes represamientos, grandes costos

Diversos estudios han señalado que los grandes represamientos pueden convertirse en bumeranes ecológicos. Esto es debido a que sus efectos ambientales se vuelven contra el ser humano. Por el contrario, los pequeños embalses que se ejecutan actualmente en comunidades campesinas sí están demostrando ser ecológicamente manejables. Para el caso de la represa del Chonta (44 millones de m3), los efectos no dejan de ser los mismos que los observados en experiencias pasadas. Debemos analizar algunos de ellos.

Alto costo frente a los beneficios económicos obtenidos: Esto se ve en los reservorios construidos en la costa norte como Gallito Ciego, Tinajones, Poechos y San Lorenzo. No solo no abastecen del agua programada para la agricultura durante años secos, sino que los costos de producción de dicha agua son elevados. En caso contrario, muchos nuevos lagos artificiales hubieran proliferado en la costa peruana.

En definitiva, el elevado presupuesto que supone la construcción de un gran reservorio significa agua de alto costo de manera que el Estado tiene que subsidiar a la agricultura local. El agricultor ya tiene que lidiar con altos créditos bancarios para semillas, fertilizantes, pesticidas y mano de obra adicional como para hacerse cargo de “agua cara”.

La sedimentación siempre es alta en estos represamientos. Por tanto, parece que los proyectos son inflados deliberadamente con respecto al tiempo de vida útil que deben tener

Una represa para contener sedimentos de origen natural y mineros

La sedimentación siempre es alta en estos represamientos. Por tanto, parece que los proyectos son inflados deliberadamente con respecto al tiempo de vida útil que deben tener. Algunos docentes de la Universidad Nacional de Cajamarca fuimos llamados para analizar los daños causados por El Niño de los años 1997 – 1998. Pues bien, debido a las intensas lluvias, seguidas de la alta erosión y el consecuente transporte de sedimentos, Gallito Ciego había perdido 16 años de vida útil en un año. Tales fueron las conclusiones del Proyecto Especial Jequetepeque Zaña (PEJEZA).

El represamiento del Chonta va a recibir sedimentos de erosión natural, de la agricultura y de otras actividades antrópicas y, de manera preocupante, sedimentos mineros. Probablemente, los que produce la minería van a acabar con el sueño de la represa Chonta mucho antes de lo programado. Además, la recepción de sedimentos por parte de la presa no solo va a acortar la vida útil del vaso rápidamente, sino que Cajamarca va a recibir agua contaminada para uso tanto de la ciudad como del campo. Así, tomaremos productos agrícolas producidos por esas mismas aguas.

Por su parte, la salinización de suelos es un grave problema en la parte baja de las represas costeras. El agua de riego y el agua almacenada en los reservorios se infiltran en el subsuelo y alcanzan capas profundas del terreno. No llegan al mar como antes, sino de forma más superficial. Cuando el agua subterránea asciende hacia la superficie y luego se evapora por efecto del sol, las sales minerales quedan acumuladas en el suelo. Con el tiempo, esto puede generar suelos salinos o salitrosos difíciles de recuperar por los altos costos que la operación implica.

El riesgo de la subida del nivel freático en el valle

Aunque la represa de Chonta probablemente no genere tanto daño, sí podría elevar el nivel de las aguas subterráneas (nivel freático) en el valle de Cajamarca. Dado que el valle presenta antiguos suelos lacustres y arcillosos, sensibles a la humedad, ello podría alterar el terreno y desestabilizar algunas construcciones asentadas sobre antiguos pantanos drenados como la misma Municipalidad Provincial de Cajamarca. (Nota de editores: El coliseo multiusos del complejo municipal Qhapaq Ñan comenzó a construirse con una inversión de 38 millones de nuevos soles, y debido a las dificultades en los estudios, el presupuesto se incrementó a 50 millones de nuevos soles. La obra se asentaba sobre suelos húmedos y niveles freáticos altos, depósitos aluviales y lagunares con baja capacidad portante y alta presencia de aguas subterráneas. Entre otros, se requirió una cimentación especial de pilotes profundos que diera seguridad estructural).

Una represa que generaría metano

Los reservorios del tipo que se quiere construir en el canal de Sangal, río Chonta, cuando se construyen en áreas agrícolas, almacenan agua que entra en contacto con materia orgánica proveniente del entorno. Debido a la turbidez del agua, la luz solar no penetra adecuadamente en las capas profundas, lo que limita la productividad primaria, es decir, la generación de algas y otras plantas acuáticas. En estas condiciones, se produce la descomposición de la materia orgánica porque ya no habrá bacterias que respiren oxígeno. Solamente quedarán las llamadas anaerobias, es decir, aquellas que sobreviven y se multiplican en ambientes sin oxígeno. Como resultado, se genera gas metano, un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento superior al del dióxido de carbono.

Al ser suelos de agricultura inundados y ricos en materia orgánica, la maduración biológica (eutrofización) se acelera, produciéndose una fase inicial de desarrollo biológico intenso y una posterior muerte violenta (senescencia). Cuanto más pequeños son los cuerpos de agua, más rápidamente se dan estos procesos. Asimismo, ya no habrá migración de peces y otros organismos acuáticos debido a la presencia de una barrera artificial.

La muerte de este tipo de represas y la amenaza al colibrí ventrigrís

Finalmente, los reservorios de este tamaño y aún mayores no se pueden dragar. Se llenan de sedimentos; se transforman en pantanos; se vuelven turberas; y mueren.

Por supuesto, no es un secreto que el colibrí cometa ventigrís es endémico del cañón de Sangal, donde se construirá la represa. Es su único hábitat en el planeta. ¡Lo vamos a destruir! En Oregón (Estados Unidos), un bosque primario iba a ser talado y removido. Era el único hábitat de un búho moteado. Por esta razón, se detuvo su destrucción y quedó el territorio para este búho. Sin embargo, parece que estos sueños ambientales solo pertenecen al primer mundo.

Frente a este panorama, resultan paradójicos los sueños de personajes políticos que engañan a la población haciéndola creer que estos reservorios son eternos. Su vida útil se acorta en cuanto son mal manejados. Hemos sido testigos de la desaparición de fuentes de agua y de la contaminación de otras tantas por actividades mineras en las cabeceras de cuencas. Ya pagamos mensualmente, a través de los recibos de SEDACAJ, el exceso de químicos usados en tratar el agua para potabilizarla. Ahora vamos a construir una represa que más beneficia a la minería que al pueblo de Cajamarca. Lo peor de todo: contentos lo pregonamos a los cuatro vientos.

Si, a pesar de todos estos daños que hemos anotado, se realiza la presa de Chonta, al menos debería financiarse con los fondos de la minería en lugar de con la plata de todos los peruanos.

Artículo aparecido originalmente en la revista Trece Voces – Edición especial: Chonta va porque va. ¿Sueño o fantasía para Cajamarca?-Mayo / Junio 2026. Accede aquí a la revista completa.