Revista Trece Voces-Edición especial: Chonta va porque va. ¿Sueño o fantasía para Cajamarca?-Mayo / Junio 2026

Publicación del Grupo de Formación e Intervención para el Desarrollo Sostenible – GRUFIDES
Dirección: Marco Arana Zegarra
Edición y coordinación general: Laura Ibáñez Castejón
Edición gráfica: Roger Caytano Acosta
Revisión y corrección de estilo: Julia Oreto Ortega Miquel

Resumen: No, no es fácil llamar a la reflexión y búsqueda de mejores alternativas cuando una costosa campaña ha logrado que la construcción de la presa del Chonta se vuelva una creencia: “la presa del Chonta solucionará toda la problemática de acceso al agua que tiene Cajamarca”. “Agua para Cajamarca. El agua nos une”, reza una costosa campaña archidifundida en medios locales cajamarquinos. La Universidad Nacional de Cajamarca podría emitir una opinión científica y técnica fundamentada, pero no, forma parte de la misma iniciativa. Las voces discordantes de reconocidos investigadores universitarios son una excepción. En este número de Trece Voces, se puede leer al doctor Nilton Deza, reconocido biólogo investigador universitario en materia ambiental “…la recepción de sedimentos mineros por parte de la presa no solo va a acortar la vida útil del vaso rápidamente, sino que Cajamarca va a recibir agua contaminada para uso tanto de la ciudad como del campo…”

El ingeniero ambiental Jorge Chávez cuestiona las propuestas de la tecnoburocracia iniciada por Charles Sutton (1756-1846) y escribe sobre lo que hay detrás del muro de Chonta: “Muchos técnicos mantienen el pensamiento de que el agua solo es útil si genera valor económico directo para el ser humano. Olvidan que el recurso forma parte de ecosistemas hídricos vitales (como ríos y lagunas) y que está profundamente ligado a culturas, costumbres y estilos de vida locales… Para el burócrata hídrico, la solución suele encontrarse en nuevas obras de ingeniería, aun cuando estas no necesariamente aborden las causas estructurales del problema ni garanticen una gestión sostenible del agua en el largo plazo”.

La doctora en Comunicación Laura Ibáñez escribe: “La presa de Chonta ha sido construida en las mentes de la población cajamarquina mucho antes de su materialización. Así, la infraestructura ha devenido en una especie de remedio idílico y soñado para los males que aquejan a Cajamarca en cuanto al agua… se presenta un estado de carencia inicial, se propone una solución definitiva y se promete un final feliz caracterizado por la abundancia y el bienestar. Esta forma de concebir la realidad es propia de discursos sobre el desarrollo entendido en sentido hegemónico… se podría calificar a estas propuestas de «tecnoutopías conservadoras» (V.M. Marí, 2011, 2012), en la medida en que se considera que cada innovación tecnológica conllevará inevitablemente la creación de una sociedad mejor”.

El ingeniero ambiental Cesáreo Cueva, con amplia experiencia en conservación de áreas de biodiversidad, afirma: “Defender el cañón del río Chonta (Sangal) es defender la vida. La ciencia y las autoridades deben actuar para proteger este lugar y asegurar que el agua y la biodiversidad no se pierdan. Cuidar la jalca y sus lagunas frente a proyectos como Conga y El Galeno es proteger las fuentes de agua que alimentan los ríos, el hogar del cometa de vientre gris y el bienestar de nuestras comunidades.”

El ingeniero Alberto Ríos, que aborda los impactos ambientales causados por la construcción de represas en el mundo, afirma: “La misma construcción de represas en los ríos implica consecuencias medioambientales graves como la afectación de la dinámica hidrológica natural y de la reproducción biológica del conjunto de organismos que habitan en estas fuentes de agua y en sus zonas aledañas. Igualmente, transforma la distribución de la biodiversidad y supone la interrupción de la dinámica de los servicios ecosistémicos de los sistemas acuáticos. En general, estas infraestructuras interrumpen el régimen de flujo natural del agua”.

Esta revista Trece Voces también reseña una investigación que quieren que permanezca oculta. La misma fue presentada ante la Cámara de Comercio en 2021. La sustentó el ingeniero Alberto Ángeles, por entonces secretario técnico del Proyecto Especial Jequetepeque Zaña (PEJEZA) y a la letra decía: “El proyecto no cumplía los estándares técnicos normativos para el diseño de presas… Los estratos rocosos sobre los que se cimentarían los ejes de la presa no presentaban impermeabilidad, de acuerdo con los estudios geológicos, geotécnicos y de mecánica del suelo efectuados. El proyecto no contaba con viabilidad social…”.

La presente edición también recoge el testimonio de Katia Villar, propietaria de Casa Qinti Eco Lodge, iniciativa de turismo de naturaleza y bienestar ubicada en el área que se vería afectada por la construcción de la presa del Chonta. Desde su experiencia cotidiana en el territorio, Villar reflexiona sobre las consecuencias que tendría el proyecto para los ecosistemas locales, las actividades económicas vinculadas al turismo sostenible y las personas que habitan el lugar. Su testimonio recuerda que detrás de los estudios técnicos, las proyecciones económicas y los discursos oficiales existen personas concretas con sueños propios, así como formas de relación con el territorio que también deben ser escuchadas y consideradas en cualquier debate serio sobre el futuro de Cajamarca.

El sociólogo cajamarquino Erick Abanto pregunta agudamente: “¿Cómo podríamos seguir hablando de ampliar la frontera agrícola del valle de la ciudad de Cajamarca si precisamente ese valle y esas tierras productivas están siendo masivamente lotizadas y urbanizadas? ¿Cómo podríamos hablar del abastecimiento de agua potable sin hablar de las desigualdades socioeconómicas que regulan el acceso al agua en los espacios y en los distritos más cercanos y vulnerables de Cajamarca? ¿Cómo podríamos confiar en un proyecto hidráulico impulsado por una compañía minera y por un sector de la élite local que nunca se interesaron por la calidad del agua y que siempre han manipulado a la opinión pública con expectativas vanas?”.

Por su parte, el sociólogo Marco Arana escribe sobre las consideraciones indispensables que se deberían tener sobre la construcción de la presa del Chonta, las mismas que están siendo totalmente ignoradas: “Un estudio riguroso no puede contemplar una única alternativa, ni menos constituirse en una justificación forzada, más aún cuando hay poderosos intereses detrás de la ejecución de una mega obra de infraestructura”. Aborda los graves daños ambientales que generan las grandes presas, sus ineficiencias económicas, las serias fallas de la presa del río Grande y del río Rejo, la corrupción que las rodea y que en el Perú ha comprometido seriamente a varios presidentes, algunos de los cuales están presos. Para mostrar que para continuar con la ampliación de las operaciones mineras en cabeceras de cuencas “necesitan construir este cementerio de sedimentos y lodos tóxicos mineros que solo tendrá una vida útil de 40 a 50 años. Por ello, han construido una costosa narrativa que embelese a incautos y sea financiada mayoritariamente por el Estado”. Para finalmente preguntar: ¿Chonta puede ir? ¿Bajo qué condiciones?

El índice de contenidos del ejemplar de Trece Voces es:

  1. Editorial
  2. Sangal, cañón del río Chonta: hogar del cometa de vientre gris y fuente de las aguas que nos dan vida
  3. Impactos de las presas hidroeléctricas
  4. Consideraciones indispensables sobre la represa del Chonta
  5. Detrás del muro de Chonta: ¿solución a la sed urbana o lavado de imagen minero?
  6. Daños ambientales del represamiento Chonta
  7. Alto directivo de PEJEZA declaró la inviabilidad técnica de la presa de Chonta
  8. Entrevista a Katia Villar Quevedo, fundadora de Casa Qinti Eco Lodge
  9. La presa en la prensa: discurso, ideología y poder en torno a Chonta
  10. Viejos argumentos para un delirio viejo. Sobre la represa del río Chonta y la Cajamarca que ya no existe
  11. Las aguas y sedimentos contaminados de Yanacocha (2021-2025)