También porque la información es contradictoria sobre el número de centros poblados que van a ser afectados, por errores en la delimitación territorial y por falta de coherencia en los objetivos del proyecto, así como la falta de claridad sobre los componentes tales como carreteras y accesos. ¿Un mamarracho de proyecto?

Zona de influencia del proyecto presa Chonta

Redacción: Grufides

Como se recuerda, dicho proyecto demandaba un monto de inversión de 691 106 054.7 soles y fue impulsado por la Municipalidad Provincial de Cajamarca, Newmont Mining Corp. a través de Asociación Los Andes de Cajamarca y el Programa Subsectorial de Irrigaciones del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego.

Mediante la Resolución Directoral N.° 00037-2026-SENACE-PE/DEIN, se oficializó la medida, la cual se sustenta en el Informe Técnico N.° 00053-2026, que alertó sobre la no subsanación de las observaciones formuladas al proyecto, en su totalidad, lo que representa incumplimiento a los requisitos del sistema de evaluación ambiental.

Inconsistencias estructurales

El estudio técnico realizado por el Senace evidencia serias deficiencias en la formulación del proyecto, las mismas que ponen en duda su viabilidad ambiental y técnica.

Entre los hallazgos del análisis resaltan las inconsistencias en los plazos de ejecución debido a que el proyecto presenta diferencias significativas entre cronogramas, estimaciones de efluentes y duración de actividades clave, poniéndose en duda su normal desarrollo; la información contradictoria sobre la población afectada es una segunda inconsistencia ya que el número de centros poblados en el área de intervención varía entre documentos y no aclara quiénes serían impactados directamente; errores en la delimitación territorial, los que se observan en las discrepancias en la ubicación del proyecto y en los distritos involucrados; y por último, la falta de coherencia en los objetivos del proyecto, no se establece con claridad cómo los componentes propuestos, como carreteras y accesos, contribuyen al objetivo de afianzamiento hídrico.

Las observaciones mencionadas revelan un expediente técnico con vacíos, inconsistente y desordenado, incompatible con los estándares exigidos para proyectos de alto impacto.

Riesgos ambientales

La evaluación también toma en cuenta opiniones técnicas de entidades como la Autoridad Nacional del Agua (ANA), debido a los posibles impactos sobre el río Chonta y su cuenca.

El proyecto contempla la intervención directa del cauce y una vida útil 50 años aproximadamente, lo que implica importantes riesgos al bien hídrico, especialmente en un contexto de crisis climática.

A ello se suma la preocupación por la sedimentación en embalses, fenómeno recurrente en el país. Experiencias como la del reservorio Gallito Ciego muestran que la acumulación de sedimentos puede reducir drásticamente la capacidad útil de almacenamiento y comprometer la sostenibilidad de este tipo de infraestructuras. Cabe recordar en el 2019, el Proyecto Especial Jequetepeque Zaña contrató los servicios profesionales para realizar la evaluación del expediente técnico, en donde se determinó que no se puede ejecutar.

Impactos sociales y territoriales

El proyecto afectaría zonas agrícolas, sistemas de riego y diversas comunidades rurales en la cuenca del río Chonta. Sin embargo, su expediente presenta inconsistencias en la identificación de estas poblaciones, lo que muestra deficiencias en la evaluación de impactos sociales.

Además, se advierte la posible afectación de suelos agrícolas, infraestructura de riego. Todo esto sin medidas adecuadas de mitigación.

Fallas de fondo

La desaprobación del Instrumento de Gestión Ambiental para las Intervenciones de Construcción (IGAPRO), significa que el proyecto no cumple con las condiciones mínimas para garantizar su sostenibilidad ambiental. Por lo que Senace concluye que, al no haberse levantado las observaciones técnicas, corresponde rechazar la certificación ambiental, un requisito indispensable para su ejecución. No es la primera vez que este proyecto es desaprobado, el 15 de junio de 2015 mediante resolución de la Dirección General Nº0183-2015-MINAGRI-DVDIAR-DGAAA, se denegó la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental Semidetallado (EIA-sd) debido a que también no lograron absolver las observaciones realizadas.

Transparencia y participación ciudadana

La decisión del Senace abre la puerta para el replanteamiento del proyecto, esta vez, bajo criterios técnicos rigurosos, participación ciudadana efectiva y respeto por el territorio.

Desde Grufides, insistimos en la necesidad de que las inversiones públicas no se impulsen a costa de vacíos técnicos, riesgos ambientales y afectaciones sociales no evaluadas adecuadamente y rigurosamente.