Especialistas también resaltaron la importancia de proteger las fuentes naturales y cómo ejercer su derecho a dicha protección.
Por: Yovana S. Retto
En el marco del Día Mundial del Agua, establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 22 de marzo de cada año, Grufides desarrolló el II Foro: Derecho al Agua en Cajamarca; dicho evento tuvo por finalidad dar a conocer la situación actual en cuanto calidad y disponibilidad del bien hídrico.
La abogada especializada en Derechos Humanos y Ambientales, Mirtha Vásquez, participó como ponente en el citado foro y durante su intervención describió cómo ha variado en la legislación peruana la correspondencia de la administración del agua. “La administración (del agua), antes estaba expresamente prohibida a personas u organizaciones del sector privado, pero ahora de manera encubierta se pretende privatizar incluso el uso de sus fuentes naturales”, afirmó Vásquez. Para sustentar sus aseveraciones la también activista ambiental recordó que en épocas de estiaje cuando más sufre la población por el desabastecimiento de agua en sus hogares, a las empresas mineras y a las agroexportadoras no les falta el agua. “El agua fluye según la dirección que le dan los que tienen hoy en día el poder económico y político”, señaló.
Como se sabe, la escasez del vital líquido en Cajamarca se agravó entre los meses de agosto y octubre del 2024, situación que autoridades trataron de justificar con la época de estiaje en la región, sin embargo, varios expertos alertaron que la principal causa de este desabastecimiento se debió a la desaparición del río Grande, producto de los más de 30 años de actividad minera presente en Cajamarca.
En esa línea, el sociólogo y doctor en Ciencias con mención en Gestión Ambiental y Recursos Naturales, Wilder Sánchez; fundamentó los daños ya alertados que desencadenaría el Proyecto Minero Conga al implicar la destrucción de lagunas, y por ende el daño a las aguas subterráneas y superficiales.
Coincidiendo con los estudios técnicos existentes que cuestionan el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Conga, por no explicar cómo remediarían la desaparición de lagunas y cientos de manantiales que componen todo un sistema hídrico que dota de agua limpia a cientos de miles de pobladores de las provincias de Bambamarca, Celendín y Cajamarca; Sánchez también mencionó los impactos sociales que el proyecto generaría. “Al causar daños ambientales como la contaminación al agua, al suelo y subsuelo, al paisaje y hasta a la calidad del aire; esto implicará el desplazamiento de las poblaciones que actualmente viven en las inmediaciones de Conga. Tendrían que cambiar su hábitat tradicional en que viven, y vivieron sus generaciones antecesoras”, explicó.
A su turno, el agricultor e ingeniero industrial William Valera, rememoró la trascendencia del agua para la vida en general en el planeta y al igual que los anteriores ponentes resaltó la problemática que atraviesa Cajamarca debido a los daños irreversibles causado a las fuentes naturales de donde se originan los cursos de agua, para lo cual mediante evidencias registradas en videos mostró el antes y el después de algunas lagunas emblemáticas para la región, que hoy son inexistentes como consecuencia de las operaciones mineras.
Finalmente, el ingeniero ambiental Cesáreo Cueva, reflexionó acerca de la importancia de proteger las zonas altas, mejor conocidas como cabeceras de cuenca; que es donde se capta, infiltra y emana el bien hídrico, en ese sentido explicó “Si las cabeceras de cuenca desaparecen no tendría ningún sentido construir infraestructuras hidráulicas en las zonas medias o bajas, porque ya no existiría la zona donde se optimiza la recarga (cabecera de cuenca)”.
El ingeniero Cesáreo Cueva, también refutó el falso argumento de que el agua de los ríos ‘se pierde en el mar’; “El ciclo natural del agua no se pierde en el mar, sino que es parte de su vida, de su transformación y de su recorrido. Si el ciclo se corta, parte de la vida en la tierra también desaparecerá”, dijo el ingeniero ambiental, quien instó a los asistentes a que como sociedad civil organizada actúen para monitorear la calidad de agua de los ríos que dan vida a nuestra región, una acción que pueden realizar a través de la conformación de los Comités de Monitoreo y Vigilancia Ambiental que promueve Grufides.
