En Bambamarca, los días 28 y 29 de mayo, representantes de las bases ronderas de la provincia de Hualgayoc se dieron cita en el IX Congreso de Rondas Campesinas de Hualgayoc – Bambamarca.

El evento tuvo como objetivo analizar y definir acciones frente a las principales problemáticas que enfrentan las organizaciones de rondas campesinas de Hualgayoc, así como elegir a su nueva mesa directiva. Entre las principales preocupaciones abordadas durante el encuentro destacaron los efectos del cambio climático, la creciente escasez de agua y el incremento de las actividades mineras legales, informales e ilegales en la región y, particularmente, en la provincia.

Si bien es cierto que las rondas se han enfrentado a distintas problemáticas a lo largo de su historia, reafirmaron que la unidad y la organización son la base de la justicia comunitaria, más aún ante el desamparo o la corrupción extendida en el Estado.

Los ronderos y las ronderas constataron que hoy se enfrentan a amenazas más complejas que el abigeato. La falta de agua para la vida de miles de familias, en su uso para la agricultura, ganadería y uso doméstico, es una realidad preocupante a la que se suma la creciente y alarmante destrucción de las cabeceras de cuenca y fuentes hídricas debido a las actividades extractivas. Más aún, cuando debido a los pasivos ambientales mineros (PAM), la provincia de Hualgayoc ubica a la región de Cajamarca como la segunda región más contaminada del Perú por esta causa.

Las ronderas y los ronderos dejaron en claro que, en su experiencia, la minería jamás podrá convivir con la agricultura. Lo dicen porque tienen sus ríos Tingo – Maygasbamba y Llaucano contaminados por efluentes mineros y drenaje ácido de aguas de minas, y tienen cientos de personas contaminadas con metales pesados que están abandonadas por el Estado. Por lo demás, saben que el agua de sus cabeceras de cuenca es la base de su soberanía y seguridad alimentaria, así como de los ingresos económicos familiares que hoy en día se ven amenazados por la minería.

Es importante mencionar que, según datos del Banco Central de Reserva, la minería representa la actividad económica de mayor aporte al PBI en nuestra región. Sin embargo, su capacidad de generar empleo es limitada en comparación con las actividades agropecuarias, las cuales continúan siendo las principales fuentes de ingreso y sustento para las poblaciones rurales. Saben que con estas actividades han educado y hecho profesionales a sus hijos, como lo testimoniaron varias de las participaciones en el IX Congreso.

Además, se expuso también como uno de los principales desafíos el debilitamiento en la organización al que actualmente se enfrentan. La necesidad de fortalecer la participación juvenil y femenina. Por su parte, las mujeres ronderas afirmaron su importancia en la toma de decisiones, exigiendo el espacio que ya les pertenece, reconociendo que ellas asumen una mayor carga de labores en los ámbitos familiares y productivos. Se vio también fundamental la participación de las juventudes como parte de la defensa de los derechos de las futuras generaciones en un planeta gravemente afectado por la crisis climática y los daños ambientales causados por la economía extractivista.

En ese marco, se comprometieron a tener una actitud vigilante y de exigencia con las autoridades frente a los avances de la minería ilegal y a los daños de las grandes mineras en la provincia y la región, por lo que expresamente rechazaron la imposición de las labores de exploración minera de Goldfields en su proyecto Nuevo Esperanza, que agravaría la situación de las aguas del río Llaucano.

Se reafirmó el compromiso con la participación femenina como una prioridad en la organización rondera para conseguir relaciones más equitativas y respetuosas entre todas y todos.

Al término de este IX Congreso, se eligieron las nuevas mesas directivas. Paulina Valdiviezo Paredes asumirá la presidencia de la Central Provincial de Rondas Femeninas y Rodrigo Ruiz Ruiz la presidencia de la Central Única de las Rondas Campesinas Hualgayoc – Bambamarca, acompañados por equipos de trabajo renovados que asumirán los retos del nuevo período de gestión.

Todas y todos los participantes juramentaron y se comprometieron a continuar fortaleciendo la organización durante el período 2026 – 2028, honrando los valores institucionales y fomentando su participación en la dirección de las comunidades.