Tras más de dos décadas de impunidad e innumerables triquiñuelas legales, fallo Judicial declara improcedente la casación presentada por demandados y agota la vía judicial, dejando firme la sentencia contra Minera Yanacocha y RANSA, responsables por daños a la salud tras el desastre ambiental por el derrame de mercurio que afectó a más de un millar de personas.

Foto: Salud con lupa

Redacción: Grufides

18 de mayo de 2026

La Corte Suprema de Justicia de la República declaró IMPROCEDENTE el recurso de casación presentado por RANSA Comercial S.A. y Esteban Arturo Blanco Bar, en el proceso de indemnización por el derrame de mercurio ocurrido en junio de 2000 en el centro poblado de Choropampa.

Con esta decisión emitida por la Sala Civil Transitoria mediante resolución del 21 de enero de 2026 (notificada en abril), queda así firme la sentencia de segunda instancia que ordena el pago de indemnizaciones a favor de tres afectados, por daño moral y daño a la salud.

El fallo judicial confirma la responsabilidad civil extracontractual de las empresas demandadas, (RANSA y Minera Yanacocha) y establece el pago solidario de S/ 35,000 para Maritza E. S. A. y Luz E. S. A., y S/ 25,000 para José A. H. A., además de intereses legales acumulados desde el 02 de junio del 2000.

Yanacocha y RANSA buscaron no indemnizar a las víctimas

Las demandadas intentaron que la Corte Suprema admitiera su recurso de no responsabilidad en el pago de indemnizaciones, acudiendo a la figura de “procedencia excepcional”, solicitando que se establezca una nefasta doctrina jurisprudencial sobre dos aspectos clave: la necesidad de peritajes médicos para probar el nexo causal entre el derrame y las enfermedades, y si la presencia de mercurio en el organismo constituye daño a la salud sin evidencia clínica específica. Es decir, trataron de reeditar la impunidad que consiguieron durante el gobierno de Alberto Fujimori en la que el Estado desprotegió a las personas afectadas por el derrame de mercurio ocurrido en el año 2000.

Sin embargo, el máximo tribunal de justicia del Perú concluyó que no se cumplieron los requisitos legales, al no acreditarse un problema jurídico relevante ni una argumentación suficientemente sólida para justificar “una revisión excepcional” del caso.

Máxima Corte Judicial declaró cosa juzgada

Esta sentencia judicial no solo agota definitivamente la vía de impugnación, otorgando calidad de cosa juzgada a la resolución, sino que también refuerza un criterio clave: la existencia de responsabilidad de estas dos empresas en el manejo y transporte de sustancias peligrosas puede acreditarse, incluso sin pruebas médicas absolutas, cuando existen indicios razonables de daño que, por todos los medios, buscaron eludir.

A Casi 26 Años: una señal de Justicia

Es verdad que las indemnizaciones restituirán la salud, ni la afectación de los proyectos de vida de las personas afectadas. Sin embargo, tras más de dos décadas de impunidad y evasión de responsabilidades en el mayor derrame de mercurio metálico del mundo causado por una empresa minera, este fallo representa un avance en la búsqueda de justicia para las víctimas y pone en evidencia que aún persisten responsabilidades y deudas pendientes en materia de reparación integral para los demás afectados por el mercurio producido por minera Yanacocha y transportado por la empresa RANSA sin las adecuadas medidas de seguridad ni respeto por los protocolos internacionales de manejo de mercurio que para entonces si eran adoptados en otros países del mundo.

Choropampa sigue exigiendo justicia

Cientos de personas en Choropampa siguen padeciendo las secuelas de las graves afectaciones que el mercurio derramado por la minera produjo en sus vidas. Muchas han muerto con enfermedades raras y otras aún las padecen en sus cuerpos y mentes.

Aunque los grandes medios de comunicación y las autoridades que debieron actuar, han buscado por todos los medios, olvidar a las víctimas de Choropampa instalando una narrativa de celebración de “los éxitos” de la gran minería, todas estas personas siguen hoy clamando justicia.